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Calcular

Calcular Pensión

Calcular la pensión

Saber cuánto nos va a quedar de pensión una vez que alcancemos la edad de jubilación es un dato que interesa a muchos ciudadanos, sobre todo a aquellos que están ya en los últimos años de edad activa. España goza actualmente de un sólido sistema de pensiones que en los próximos años se puede ver debilitado por la insostenibilidad del sistema. Las últimas reformas que se han aprobado desde el Gobierno apuntan a que en las próximas décadas la cuantía de las pensiones hará que los pensionistas tengan un poder adquisitivo inferior al de los pensionistas actuales.

En internet encontramos herramientas calculadora que permiten hacer una estimación del dinero que cobrará cada contribuyente una vez que sobrepase su edad activa para trabajar. La página web de la Seguridad Social tiene en funcionamiento una de estas herramientas autocálculo para conocer la cuantía de la pensión de jubilación.

Calculadora de Pensión


* Datos aproximados en el período de transición / La calculadora supone que el trabajador cotiza ininterrupidamente hasta la fecha de jubilación.

 

Qué es una pensión

Antes de iniciarnos en el cálculo de los diferentes tipos de pensiones existentes es apropiado explicar qué es una pensión. Las pensiones son prestaciones económicas que reciben mensualmente los ciudadanos que están dados de alta en la Seguridad Social.

Existen diferentes tipos de pensiones y los ciudadanos que las reciben pueden ser dependientes o independientes. La razón de ser de las pensiones es garantizar ciertas cobuerturas a todos los cudadanos de un país. El sistema de pensiones estça basado en sistema de solidaridad intergeneracional que exige a los pensionistas haber aportado su granito de arena al sistema durante el tiempo que estuvieron trabajando, esto es, haber cotizado a la Seguridad Social.

Tipos de pensiones

Existen diferentes tipos de pensiones, aunque las más conocidas son las pensiones contributivas y las no contributivas. Dentro de estos grupos podemos diferenciar: pensión contributiva por jubilación, pensión contributiva por incapacidad permanente y pensión contributiva por fallecimiento – viudedad, orfandad y en favor de familiares-; las pensiones no contributivas incluyen pensión de invalidez y pensión de jubilación.

Pensiones contributivas

Las pensiones contributivas dependen del número de años cotizados a la Seguridad Social en el periodo laboral activo de una persona. Su cuantía se determina en función de las aportaciones efectuadas por el trabajador y el empresario durante el perido considerado a efectos de la base reguladora de la pensión.

Pensión contributiva por jubilación

La Ley General de la Seguridad Social establece que tienen derecho a la pensión de jubilación las personas que cumplan los siguientes requisitos generales: estar dado de alta en la Seguridad Social, haber cumplido 65 años y subiendo hasta 67 en 2027, tener cubierto un mínimo de cotización de 15 años y al menos 2 años dentro de los 15 años previos a la edad de jubilación.

Dependiendo de los años de cotización el pensionista tendrá derecho a una cuantía económica mayor o menos. La cantidad de dinero a percibir mensualmente viene determinado por la base reguladora, que es el resultado de la suma de sus cotizaciones divididas por un divisor que varía dependiendo del año de jubilación.

Pensión contributiva por incapacidad permanente

La pensión contributiva por incapacidad permanente es una prestación económica que tiene como fin cubrir la pérdida de ingresos monetarios de una persona cuando ha sido víctima de un accidente, enfermedad o proceso traumático y que le impide su capacidad laboral.

La incapacidad permanente se clasifica en función del porcentaje de la reducción de la capacidad de trabajo. Actualmente se diferencian cuatro grados: incapacidad permantente parcial, incapacidad permanente total, incapacidad permanente absoluta y gran invalidez.

Para recibir una pensión contributiva por incapacidad permanente es necesario haber superado un periodo mínimo de cotización que varía en caso de que el pensionista tenga menos de 31 años de edad o que supere esta cifra.

Las diferencias entre los cuatro grados de incapacidad muestran las posibilidades del pensionista para realizar su profesión habitual. De ese modo, si el usuario tiene una incapacidad no total pero superior al 33% para rendir en su trabajo, tendrá derecho a una pensión contributiva por incapacidad permanente parcial.

La incapacidad permanente total es aquella que inhabilita al trabajador para realizar las tareas fundamentales de su profesión pero no impiden dedicarse a otra. Se distingue de la incapacidad permanente absoluta porque esta inhabilita por completo al trabajador para toda profesión u oficio.

Por último, la pensión de gran invalidez se otorga en los casos en los que el trabajador está incapacitado de manera permanente y que, por la pérdida de funcionalidad o miembros anatómicos, necesita la asistencia de otra persona para actos esenciales en su vida como comer, desplazarse, vestirse o análogos.

En el siguiente enlace podemos consultar una completa guía para calcular la pensión contributiva por incapacidad permanente.

Pensión contributiva por fallecimiento

Las pensiones contributivas por fallecimiento son las prestaciones por muerte y supervivencia. Están destinadas a compensar la situación de necesidad económica que produce para determinadas personas el fallecimiento de otras.

Se diferencian tres tipos de pensiones: de viudedad, de orfandad y pensión en favor de familiares, aunque existen otros subsidios como la prestación temporal de viudedad, lel subsidio en favor de familiares y el auxilio por defunción.

En este tipo de pensiones los requisitos que ha de cubrir el causante de la pensión son los siguientes: estar afiliado y de alta en la Seguridad Social 500 días dentro de un periodo ininterrumpdo de 5 años inmediatamente anteriores al fallecimiento o 15 años a lo largo de la vida laboral, no estar dado de alta y haber cotizado 15 años a lo largo de toda la vida laboral o bien no haber cotizado si la persona fallecida es pensionista.

La cuantía de la prestación económica depende del tipo de pensión y se calcula atendiendo al tiempo cotizado y a la base reguladora de la persona fallecida.

En el caso de la pensión de viudedad, podemos calcular su cuantía con la ayuda de una herramienta calculadora. Para ello únicamente hay que introducir algunos datos como la fecha de nacimiento y de defunción del fallecido así como las bases de cotización de los últimos meses de trabajo.

Pensiónes no contributivas

Las pensiones no contributivas son aquellas distinadas a las personas que no han cotizado nunca o no llegan al mínimo exigible para cobrar una pensión contributiva, que son 15 años.

Las pensiones no contributivas pueden ser de jubilación o de invalidez y para tener acceso a ellas es indispensable cumplir una serie de requisitos: no tener infresos o rentas superiores a los 5.164,40 euros anuales o no superar unos límites en caso de componer una unidad familiar, otros requisitos en función del tipo de pensión.

Pensión no contributiva de jubilación

Para acceder a una pensión no contributiva de jubilación es necesario acreditar ingresos o rentas anuales no superiores al máximo anterior y residir en territorio español o haberlo hecho al menos durante 10 años entre los 16 y la edad en la que se puede cobrar la pensión.

Pensión no contributiva de invalidez

La pensión no contributiva de invalidez pueden solicitarla aquellos cuidadanos que no superen los 5.164,40 euros anuales que sean mayores de edad pero menores de 65 años, residan en terriorio nacional o lo hayan hecho durante 5 años, 2 de ellos previos a la solicitud de la pensión y que acrediten un grado de discapacidad igual o superior al 65%.

Para el año 2018, las pensiones no contributivas se sitúan en un mínimo de 92,23 euros al mes y un máximo de 368,90 euros al mes. En los casos de pensión no contributiva de invalidez en los que el solicitante posea un grado superior o igual al 75% y necesite otra persona al cuidado, le pensión podrá alcanzar una cuantía de 553,35 euros al mes.

Pensión compensatoria

Un tipo diferente de prestación económica es la llamada pensión compensatoria. Es la cantidad económica que recibe un cónyuge por parte del otro ex cónyuge cuando la separación o el divorcio le ha producido una situación de desequilibrio económico, esto es, su situación económica ha empeorado con respecto a la que tenía durante el matrimonio.

La pensión comensatoria puede ser temporal o por tiempo indefinido y puede ser pactada por las partes en un convenio regulador o bien ser un juez quien la dictamine en vase a una serie de criterios jurídicos.

Para el cálculo de la pensión compensatoria también existen herramientas calculadoras así como tablas orientadoras que indican una cifra estimada de la cuantía de la pensión.

Pensión de alimentos

La pensión alimenticia es una modalidad de pensión compensatoria. Se trata del pago que debe hacer el cónyuge que no se encargue del cuidado diario del menor o menores con el fin de sufragar parte de los gastos que suponen mantener a un hijo.

Se denomina pensión alimenticia porque uno de los principales gastos es el de la comida pero también se incluyen ropa, alojamiento, educación y sanidad entre otros. En casos de que existan gastos extraordinarios de cuantía elevada, han de ser cubiertos por ambos progenitores.

Como en el caso de la pensión compensatoria, en un primer término es la pareja la que ha de alcanzar un acuerto durante el divorcio o la separación. Si no existe acuerdo, es el juez el que decide la cuantía de la pensión.

Con la ayuda de esta calculadora de pensión alimenticia podemos obtener una estimación de la cuantía final de la prestación es términos orientativos.